La casa Matusita, conocida así desde los años 60, en realidad, es una tienda situada en el primer piso de un edificio de dos plantas en pleno centro de Lima. No obstante, el segundo piso se encuentra totalmente abandonado y nadie se atreve a entrar en el debido a las leyendas sobre fenómenos paranormales que sobre el se vierten. Fenómenos poltergueist, mimofonías, apariciones y agresiones misteriosas son los fenómenos mas recurrentes en este enigmático lugar.
La población afirma que es imposible pasar mas de cinco minutos dentro del segundo piso del edificio, pero numerosas personas se han aventurado a pasar una noche en el lugar, pero no todas tuvieron un buen fin. Hablamos del humorista argentino Humberto Vilchez Vera que, grabando un programa de televisión llamado "Los fantasmas se divierten" presenció dichos fenómenos acabando con graves secuelas psicológicas. Posteriormente, un sacerdote acudió al lugar a bendecirlo y, tras presenciar los cruentos fenómenos salió de allí despavorido.

Las diferentes leyendas del origen del fenómeno.

Las investigaciones sobre la Casa Matusita, han dado como resultado historias que van más allá de la República. Se cuenta que la primera dueña de esa casa fue una europea de nombre Parvaneh Dervaspa, quien llegó a Lima en 1753, y que fue acusada por la Santa Inquisición de practicar la hechicería y brujería.


Versión 1. La masacre.


A principios del siglo XX vivía en la casa un hombre cruel con sus dos sirvientes, siendo una cocinera y un mayordomo. Durante una cena que el hombre brindaba a unos amigos, los sirvientes decidieron envenenar con alucinógenos a los comensales. Una vez servidos los platos con dicho veneno cerraron la puerta de la estancia por fuera y pasado un rato comenzaron a escuchar un tremendo revuelo, el veneno comenzaba a hacer su efecto...
Tras el escándalo, seguido por el silencio sepulcral, abrieron la puerta y encontraron una escena realmente dantesca, todos los comensales aparecieron descuartizados y esparcidos por la estancia. Los sirvientes, sintiéndose culpables por tal macabro fin, se suicidaron allí mismo. Desde entonces, se dice que allí se escucha primero una conversación, seguido de unos estruendosos gritos y, toda persona que se aventura a adentrarse en la casa, se vuelve loca al visualizar el hecho.


Versión 2. La infidelidad conyugal.


Habitaban en la casa una familia de orientales emigrados de China. El padre de familia salía muy temprano a trabajar y volvía a casa al anochecer para mantener a sus vástagos y esposa. Pero un día, al volver a casa mas temprano encontró todo en silencio excepto unos extraños gemidos que provenían de la habitación que compartía el matrimonio. Preso de la ira, descuartizó a los amantes con un cuchillo que previamente cogió en la cocina. Al llegar los hijos, intentó justificarse y decidió matarlos para no hacerlos pasar por el mal trago y posteriormente se suicidó.


Versión 3. Malos tratos paternales.

La casa fue adquirida por una familia española, compuesta del matrimonio y cinco hijos. El padre maltrataba continuamente a la familia hasta, que un dia, la madre lo apuñaló por la espalda para acabar con la pesadilla. No obstante, al percatarse de que sus hijos habían sido testigos, los mato sin piedad dejando los cuerpos esparcidos por la casa. De repente, mientras bajaba la escalera, vio seis calaveras y, curiosamente, el cuchillo que portaba se le clavó en la cara produciéndola la muerte. Dicen que se escuchan los gritos de la familia.


Versión 4. La embajada americana.

Durante algún tiempo la embajada de los Estados Unidos de América se situó justo enfrente de la casa. Se dice que los americanos inventaron las leyendas para que el segundo piso se mantuviese vacío y así evitar atentados, puesto que se situaba justo enfrente del despacho del embajador.

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